La
campaña
de "Observación de las Aves" del Servicio de Turismo, como todas
las que lleva a cabo la administración, sólo está pensada para buscar
publicidad y para que se lucren los de siempre Los que nos
dedicamos a los temas del medio ambiente en Navarra, estamos lamentablemente
acostumbrados a los desatinos y dejaciones de la administración foral en todo
lo que tiene relación con la gestión ambiental. Aún así, cuando recibimos
la llamada del Servicio de Turismo del Gobierno de Navarra para mantener una
entrevista con vistas a explicarnos un proyecto encaminado, según ellos, a
fomentar la observación de las aves de nuestra Comunidad, aceptamos reunirnos
con ellos, ya que seguimos con la esperanza de que algún día el Gobierno
haga algo que de verdad sea asumible ambientalmente. En la primera
reunión mantenida para tratar sobre el desarrollo del proyecto turístico,
denominado en la actualidad “Observar Aves en Navarra” BIRDING NAVARRA, se
nos invitó a que presentáramos sendos informes sobre nuestras dos
instalaciones de observación de aves -el Centro de Migración de Aves
“Roncesvalles- Orreaga” y la Estación Biológica de Arguedas-, con vistas
a incorporarlos a una supuesta red de observación de aves y con el lógico
ofrecimiento de ayudar a su equipamiento y funcionamiento para poder atender
convenientemente a las personas que acudieran a los mismos, a la llamada de la
actividad de Observar Aves en Navarra. Desde Gurelur
entendimos que el Servicio de Turismo se ponía en contacto con nosotros
debido a nuestra dilatada experiencia en el mundo de las aves, no en vano
algunas de las personas que formamos parte de Gurelur venimos realizando este
tipo de actividades desde hace más
de 20 años, habiendo puesto en marcha durante este tiempo, por ejemplo, las
actividades de atención a las aves heridas, proyectos de protección de
especies de aves como los dedicados a los aguiluchos y a las cigüeñas, los
centros de observación antes mencionados, observatorios de cigüeñas,
anillamiento científico de aves, y colaboración y realización de diversos
censos de aves. Una vez
entregados los informes al Servicio de Turismo -que requirieron una inversión
de tiempo y dinero que hubo que derivar de nuestras actividades de protección
y difusión de la ornitofauna navarra-, hemos tenido que observar como durante
más de un año el Servicio de Turismo se ha dedicado, realizando grandes
desembolsos económicos, a la inserción de publirreportajes en distintos
medios de comunicación, a participar en ferias intentando vender algo que no
existe, a la realización de actos publicitarios, a la edición de costosos
materiales diversos, y a la contratación de diversas empresas y personas, sin
dedicar ni uno sólo de los muchos euros gastados a apoyar a los centros que
vienen ofreciendo el servicio que ellos dicen potenciar con su fantasma
proyecto. Es decir, se están comportando igual que el Departamento de Medio
Ambiente en los últimos años, realizando grandes desembolsos en publicidad
engañosa y en el pago de dietas y prebendas a los técnicos que se prestan a
participar en estos manejos, a sabiendas de lo que se vende es mentira y de
que algunas veces va en contra de las propias aves. Desde el pasmo que nos producía semejante comportamiento, nos dirigimos a los responsables políticos del Servicio de Turismo para recordarles que nos habían implicado en su proyecto y que estaban teniendo la falta de delicadeza de obviarnos. Al final, en justa correspondencia al comportamiento observado en este tema, nos remiten a las ayudas que ofrece el Departamento de Medio Ambiente, seguramente para poder seguir gastando de forma tan irresponsable, pero qué les importa si lo que dilapidan son nuestros impuestos. Por cierto, el Departamento de Medio Ambiente, o sea los señores Grau, Eraso y Alonso, han decidido este año destinar las subvenciones a su propio Departamento, es decir que los dos Departamentos están obrando con parecida obscenidad. Menos mal que contamos con la ayuda de personas y empresas con verdadero interés en apoyar iniciativas ambientales, lo que garantiza poder seguir ofreciendo nuestras actividades de observación de aves, tal como lo venimos haciendo desde hace más de 20 años. Como no podía ser de otra manera, después de todo este derroche de dinero público no ha aumentado el número de personas que vienen a Navarra a observar aves. Pero lo que sí ha aumentado son los comensales en los comederos forales en los que se han convertido algunos departamentos. Nunca he deseado tanto poder volar como las aves para, de vez en cuando, volar alto y perder de vista tanta podredumbre.
En estas fotos podemos observar a los colaboradores necesarios que el Gobierno de Navarra utiliza para llevar adelante sus obscenas campañas de manipulación. En el pecado llevan la penitencia. |