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Gurelur
ha presentado sendas denuncias ante la Confederación Hidrográfica del
Ebro (CHE) y ante el Director General de Medio Ambiente por las
importantes talas de árboles que se están realizando en las orillas del
río Cidacos, en los términos municipales de Tafalla y Olite. Las talas
se están realizando de forma indiscriminada, afectando a todo tipo de
especies, tamaño y estado de conservación de los árboles. La saca de
los árboles derribados se está haciendo con una máquina oruga,
realizando para ello impactantes accesos al cauce del río, llevando a
cabo desmontes y eliminación de vegetación en las zonas afectadas.
Del
estudio de las destructivas actuaciones realizadas hasta la fecha y
conociendo la dinámica del río en estas zonas, incluido lo relativo a
las escasas y pequeñas avenidas que se producen en el Cidacos, las
actuaciones denunciadas no se sustentan bajo ningún criterio técnico de
gestión de los cauces fluviales, motivo por el cual creemos que las
mismas se están
haciendo sin necesidad alguna y sin los preceptivos estudios ambientales y
técnicos. Con las actuaciones realizadas no se soluciona un hipotético
problema asociado a las avenidas, caso de que se estén realizando con ese
argumento, todo lo contrario, la eliminación de la vegetación de ribera
va a propiciar el derrumbe de las laderas donde se está actuando,
aumentando con ello el peligro de inundación de las tierras aledañas.
A
la vez que se están perpetrando estas dañinas e innecesarias
actuaciones, desde el Departamento de Medio Ambiente se nos están
haciendo llegar continuas invitaciones para que participemos en reuniones
de trabajo para analizar la situación de nuestros ríos, dentro del
denominado Proceso de Participación Pública en el Marco del Foro del
Agua de Navarra, incluyendo en ellas la subcuenca del Cidacos.
Si
las actuaciones denunciadas son de por sí reprobables, el que coincidan
con la celebración de las reuniones citadas nos parece, cuando menos, una
burla para las personas que trabajamos en la correcta gestión de los
cauces fluviales navarros y una burla para los contribuyentes, que se van
a enterar cómo nuevamente el Departamento de Medio Ambiente derrocha el
dinero destinado a la correcta gestión del medio ambiente, precisamente
para destruirlo.
En
las denuncias presentadas por Gurelur, se requiere a los organismos
competentes que de forma urgente paralicen las obras que están acabando
con la biodiversidad del río Cidacos, que depuren las responsabilidades
en las que hayan podido incurrir los funcionarios que están permitiendo
esta ilegalidad y ordenen la realización de las actuaciones necesarias
para restituir las condiciones ambientales que se han destruido.
Pamplona,
4 de septiembre de 2007
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