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Las personas que trabajamos en el
estudio y conservación de esta emblemática ave achacábamos su descenso
poblacional, entre otras causas, a la pérdida de su hábitat de
alimentación y a la eliminación de sus voluminosos nidos. Estos eran
retirados por los dueños y/o gestores de los edificios donde estaban los
nidos -principalmente iglesias y edificios públicos- por los desperfectos
que los mismos causaban en los tejados, cañerías y fachadas.
Por ello, las personas
interesadas en la recuperación poblacional de la cigüeña blanca
trabajaron principalmente en la conservación de sus zonas de
alimentación y en la colocación de nidos artificiales. En los últimos
años la población de cigüeña blanca ha aumentado de forma
espectacular, estando en estos momentos fuera de peligro.
Una vez estabilizada la
población, se podía pensar que ya no hacía falta trabajar con esta
especie, pero su aumento poblacional está generando problemas en los
edificios en los que ubican sus nidos. Por este motivo, hemos tenido que
seguir trabajando con esta especie para evitar una respuesta negativa por
parte de las personas afectadas, con el consiguiente perjuicio para la
cigüeña blanca. |