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Gurelur
denuncia el macro proyecto de centro de residuos peligrosos en Murillo el
Fruto y el alocado apoyo del Gobierno de Navarra
Gurelur
está observando con perplejidad y gran preocupación cómo el
Departamento de Medio Ambiente, con su Consejero a la cabeza, está
apoyando la instalación de un centro de almacenamiento y tratamiento de
todo tipo de residuos, entre ellos muchos peligrosos, pasando por encima
de la legalidad y del sentido común, sin que al parecer les importe la
salud de las personas que se verían afectadas por este contaminante
proyecto.
La
primera actuación realizada por el Consejero, José Andrés Burguete, en
este tema es la firma de una resolución foral, en la que de forma
totalmente sorprendente e ilegal, acuerda no someter a Evaluación de
Impacto Ambiental este proyecto, promovido por Indugarbi. Esta resolución
contraviene la Ley Foral 4/2005 de Intervención para la Protección
Ambiental y el Real Decreto Legislativo 1302/86 de Evaluación de Impacto
Ambiental.
Este
proyecto ocuparía 16 hectáreas de suelos dedicados en la actualidad a la
agricultura y a la ganadería, y estarían situadas a sólo 800 metros del
casco urbano de Murillo el Fruto y a 2.000 metros de Carcastillo. Esta
escasa distancia de los núcleos urbanos supone una temeridad y un grave
riesgo para sus vecinos en el caso de ocurrir una contingencia en el
tratamiento de los residuos peligrosos. Sólo con la ubicación elegida el
proyecto es ilegal por contravenir el Reglamento de Actividades Molestas,
Insalubres, Nocivas y Peligrosas (RAMINP Decreto 2414/1961), vigente en
toda España. En Navarra existe jurisprudencia sobre este tema, a través
de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra en
referencia a la ilegalidad de la planta de Arazuri, en la que la declaran
ilegal por estar situada a menos de los 2.000 metros exigidos por el
RAMINP.
Este
centro pretende tratar 217.960 toneladas de residuos al año. Entre los
residuos a tratar estarían: neumáticos y juntas de goma; fangos de
depuradoras; plásticos agrícolas que se pretenden transformar en
biodiesel mediante un tratamiento no especificado en el proyecto; y sobre
todo diferentes tipos de residuos catalogados LER, no especificados en el
proyecto, estando por tanto abierto a todo tipo de residuos peligrosos
recogidos bajo está denominación. Obviamente no los han especificado
para no originar el rechazo de las poblaciones afectadas. Este tipo de
instalaciones ya han rechazadas por poblaciones como Los Arcos y
Fustiñana.
Los
promotores de este proyecto, con la obscena colaboración del Gobierno de
Navarra, han presentado un proyecto en el que a pesar de los riesgos que
entraña para el medio ambiente y la calidad de vida de los vecinos de las
localidades afectadas, a pesar de los múltiples residuos que quieren
almacenar y tratar, no desarrollan ninguno de los procesos de tratamiento
y no especifican los residuos que van a tratar, ni los residuos, ni los
gases, ni los líquidos que van a generar en los tratamientos.
Gurelur
ha presentado un recurso de alzada a la resolución de no someter el
proyecto a EIA y alegaciones al proyecto que salió a exposición
pública. Además, va a presentar sendas denuncias ante la Defensora del
Pueblo, ante el Fiscal de Medio Ambiente de Navarra y ante el Fiscal de
Medio Ambiente del Estado. Por otro lado, va a informar a los alcaldes y
organismos de las localidades afectadas de los peligros del proyecto y de
las ilegalidades en las que está incurriendo el Gobierno de Navarra a
través de su Consejero de Medio Ambiente.
Pamplona, 7 de
septiembre de 2006 |