|
La mala gestión del
Consejero Burguete justifica la existencia del Día Mundial del Medio
Ambiente
El contrapunto a la
preocupante realidad del medio ambiente navarro no debe ni puede ser la
manipulación y la dejación de obligaciones
A
la desazón y dolor que las personas que amamos la naturaleza
experimentamos por la continuada degradación que está sufriendo nuestro
medio ambiente, se une la indignación por la manipulación que los
responsables del Departamento de Medio Ambiente, con su Consejero a la
cabeza, realizan para intentar ocultar su responsabilidad en la misma, o
lo que es lo mismo su irresponsabilidad en el desempeño de sus
obligaciones. Este comportamiento tiene su más sangrante manifestación
en los publirreportajes que con motivo de la celebración del Día Mundial
del Medio Ambiente publican en los medios de comunicación.
Este
Consejero, siguiendo con la política de manipulación por medio de
publirreportajes, iniciada por la anterior Consejería, está basando
parte de su gestión en gastar dinero, que debería destinar a la
protección, en publicidad engañosa y perversa. La mayor parte de lo que
vende el Departamento en estos alucinantes reportajes no es verdad,
aspecto este que se puede comprobar a nada que se contraste lo que dice
con la realidad.
Estamos
de acuerdo con el señor Burguete en que Navarra es una referencia en
temas ambientales, pero lamentablemente hay que utilizar el verbo en
pasado y no en presente y/o pasar de lo positivo a lo negativo. En
anteriores legislaturas se desarrollaron varias leyes proteccionistas y se
declararon espacios y especies protegidas, destinándose además los
presupuestos para poder desarrollar y ejecutar las leyes y las actuaciones
necesarias para proteger los espacios y las especies declaradas. Además,
se potenció la figura del guarderío, herramienta imprescindible para una
correcta gestión de los recursos naturales. Para ello, se aumentó el
número de guardas, se les facilitó cursos de preparación y medios para
desarrollar su variado y complicado trabajo y lo que es más importante se
les escuchó y se les apoyó.
En
las dos últimas legislaturas se han tirado por tierra todos los logros
ambientales conseguidos y que, efectivamente, sirvieron para que otras
autonomías tuviesen en Navarra un referente a seguir en la gestión
ambiental. Por cierto, también en esa época los grupos ecologistas
navarros fuimos referencia para otros grupos por nuestra labor en la
consecución de estos logros. Esto se debió a la responsabilidad de los
políticos de entonces y a la disposición de ambas partes en debatir y
consensuar las necesarias medidas para conseguir la correcta gestión de
nuestros recursos naturales. Esto se llama participación social, algo que
el actual Consejero de Medio Ambiente no soporta ni fomenta.
Participación social no es reunirse sólo con los grupos y entidades
afines a su partido, si no también con el resto de sectores implicados,
aunque éstos opinen de forma distinta.
Las
dos últimas consejerías se han dedicado a eliminar o a dejar sin
contenido las leyes que les molestan para poder desarrollar proyectos
agresivos ambientalmente y/o ilegales, no habiendo desarrollado mientras
tanto ninguna ley proteccionista. Proteccionista significa tener en cuenta
los aspectos ambientales y sociales de una actividad y no el favorecer la
ejecución de proyectos por cuestiones económicas, por cierto siempre con
los mismos beneficiarios, a expensas del medio ambiente. El señor
Consejero se retrata al señalar como un logro ambiental suyo la
aprobación de dos leyes: la Ley de Intervención Ambiental y la Ley de
Caza y Pesca. Este atrevimiento sólo puede entenderse desde el terreno de
la ignorancia o desde el terreno del interés político más descarado.
Sabemos que lo que prima en este caso son sus intereses políticos, que no
los generales.
La
Ley de Intervención para la Protección Ambiental está recurrida por
Gurelur ante todos los organismos competentes, no en vano pretende derogar
legislación básica estatal, para permitir instalar actividades molestas,
insalubres, nocivas y peligrosas a menos de 2.000 metros de un núcleo
habitado, distancia mínima que establece el reglamento RAMINP. La Ley de
Caza y Pesca es un contrasentido y una ilegalidad, ya que consagra la
dejación de la administración en la gestión de la caza y la pesca a
favor de los cotos, imagino que nuevamente dejando de lado a los que
cuestionan su mala gestión, y elimina artículos enteros de la Ley Foral
2/93 que competen a espacios y especies protegidas. Ecologistas,
cazadores, pescadores, técnicos y la Administración somos conocedores de
que en los campos y ríos no hay ni caza ni pesca, por lo que hay que
trabajar en otros aspectos y no en la cesión interesada de la gestión de
los cotos. Esto no es adaptar normativas europeas y estatales, tal como
dice el señor Consejero, esto es dejar sin contenido o eliminar las leyes
que no les gusta y que dieron fama a Navarra como pionera en la gestión
ambiental.
Hablando
de leyes y de cumplimientos, esta Consejería no ha desarrollado los
preceptivos planes de recuperación y conservación de las especies
catalogadas, tal como están obligados por la Ley 2/93, que tanto les
molesta y que quieren dejar sin contenido. Este abandono de obligaciones
es cuando menos una irregularidad, que está teniendo serias consecuencias
para varias de las especies que han abandonado a su suerte. Obviamente en
sus publirreportajes se cuidan muy mucho de no nombrarlas,
vanagloriándose de que tengamos más buitres y más cigüeñas. Igual
suerte están corriendo todos los espacios naturales protegidos, en los
que no se han desarrollado las medidas que acompañan a la protección de
un espacio. Esto mismo va a ocurrir con los espacios que se declaren como
LIC.
En
estos momentos, gracias al incumplimiento de las obligaciones que la
Consejería tiene en la gestión de nuestro medio ambiente, la situación
del medio ambiente navarro es muy preocupante. Los campos de cultivo
están vacíos de vida, los ríos contaminados y con sus valores naturales
degradados o desaparecidos, el aire contaminado y colmatado de CO2, las
especies y espacios protegidos en peligro de extinción, las canteras
funcionando de forma ilegal y destruyendo paisajes y naturaleza, montes
llenos de tendidos y aerogeneradores en los cuales mueren miles de aves
todos los años, desaparición física del territorio por múltiples
proyectos hormigoneros incluidas las falsas ciudades bioclimáticas,
enterramiento de toneladas de productos reciclables y peligrosos en los
vertederos engañando a la sociedad con falsas actividades de reciclaje,
muerte por envenenamiento de especies protegidas, pérdida de
biodiversidad en los bosques de Navarra aunque haya aumentado su
superficie, mala gestión de residuos agrícolas y ganaderos y un largo
etcétera, que no podemos enumerar por falta de espacio.
Todos
estos problemas ambientales, y el resto de los que se producen en todo el
planeta, motivaron a los organismos internacionales a declarar el 5 de
junio como el Día Mundial del Medio Ambiente, para recordar a la sociedad
la existencia de estos problemas y para proponer soluciones a los mismos.
Al Consejero Burguete no se le ocurre mejor forma de celebrar este Día
que ocultando los problemas que afectan a nuestra naturaleza, atacando a
los que la defendemos y gastando el dinero destinado a la eliminación o
prevención de los problemas citados en zarandajas, que nada tienen que
ver con la sensibilización ambiental y mucho menos con el sentido del
Día Mundial del Medio Ambiente. Señor Consejero cómo quiere que la
naturaleza descanse si usted no le deja.
|