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El
Consejero de Medio Ambiente, José Andrés Burguete, y el Director General
de Medio Ambiente, Juan José Grau, con la necesaria colaboración del
Jefe de la Sección de Régimen Jurídico de Medio Ambiente, Félix
Armendáriz Martínez, han impedido la presencia, hasta el momento, de
GURELUR y de Antonio Munilla en el Consejo Navarro de Medio
Ambiente, actuando para ello de forma cobarde y obscena. Los
motivos que han impulsado a estos malos políticos a actuar de esta forma es la
cobardía, ya que no pueden soportar que, en los distintos órganos de
participación social en los que está representado GURELUR, se les recuerden las conculcaciones legales en las que está incurriendo la
Consejería de Medio Ambiente en la gestión de nuestro medio ambiente, y
la manipulación a la que están sometiendo a todos los órganos de
participación relacionados con el medio ambiente.
En
la renovación de los miembros del Consejo Navarro de Medio Ambiente (CNMA) correspondientes a los grupos ecologistas, estos personajes,
actuando con alevosía y premeditación, impiden la presencia de GURELUR
en el CNMA aprovechándose de la promulgación del Real Decreto 1497/2003
sobre el registro de asociaciones. Este Real Decreto, promulgado un año
después de cambiar el ámbito de actuación territorial de nuestros
estatutos, contempla que la asociación que esté inscrita en varios
registros de asociaciones, éste es el caso de GURELUR, dejará de
pertenecer al de menor rango, que en el caso que nos interesa es el
autonómico. Independientemente de ello, GURELUR en el momento de
procederse a la renovación de los vocales está inscrito en el Registro
de Navarra, aspecto este recogido en varios documentos, incluidos los que
nos remite el Departamento de Medio Ambiente.
En
el período de tramitación de las renovaciones, el Director General, Juan
José Grau, le conmina al responsable del registro de Asociaciones del
Gobierno de Navarra, a través de un extenso escrito, a dar de baja a
GURELUR por los motivos arriba expuestos. Todos estos trámites se ocultan
a GURELUR con la intención de evitar que podamos intervenir en el mismo
en defensa de nuestros intereses, conforme a derecho y conforme a la
ética que debe imperar en un cargo público. Para mayor escarnio, los
responsables políticos del Departamento otorgan la plaza que le
corresponde a Gurelur, como el grupo ecologista de mayor implantación en
Navarra, a una sociedad de pajareros que se dedican a la captura de
especies protegidas y catalogadas, actividad destructiva que realizan con
el desvergonzado apoyo de los responsables del Departamento en esta
materia.
Ante
esta manifiesta agresión a los derechos de GURELUR y de la sociedad que
representa, el grupo ecologista LURRA cede su plaza a nuestro secretario,
socio a su vez de esta entidad, para intentar eliminar esta nueva cacicada
del lamentable Consejero que nos está tocando sufrir. Pues bien, este
personaje retiene de forma ilegal y cobarde el nombramiento de nuestro
secretario para impedirle su presencia en la primera reunión del CNMA
tras la renovación de vocales. Para ello, traslada el lugar de reunión
al Palacio de Navarra, por primera vez en su historia, para colocar a la
Policía Foral e impedir por la fuerza la entrada de nuestro secretario y
miembro de LURRA. En el transcurso de la discusión con los forales,
éstos manifiestan que tienen órdenes expresas de impedir el paso de
Antonio Munilla, orden que nuestro secretario consigue leer en un apunte
que tienen los forales en el documento que vienen relacionados los
miembros del Consejo.
La
obscenidad de los responsables políticos de Medio Ambiente es tal que
impiden el paso de Antonio Munilla, suplente titular de LURRA, a pesar de
que decenas de veces han acudido suplentes a las reuniones del Consejo,
incluidos GURELUR y el propio Gobierno de Navarra, sin ningún problema y
sin tener que justificar el cambio. Que miedo nos tienen que tener para
obrar de forma tan ilegal, cobarde, obscena y prevaricadora. Después de
todo el patético esfuerzo que han realizado para impedir nuestra
presencia en el Consejo, en la próxima reunión nos tendrán en frente,
que se aten los machos. Claro que no nos extraña que disuelvan el Consejo
o recurran a otra oscura artimaña. Siempre les quedará la Policía
Foral.
En
estos momentos estamos recopilando la documentación necesaria para
interponer una denuncia por prevaricación, sufriendo como no podía ser
de otra forma, con la actuación obstaculizadora del Departamento que nos
oculta parte de la información solicitada. La
mentira y la manipulación dura hasta que llega la verdad.
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